Despertar una sonrisa o una carcajada es un recurso del marketing tan válido como muchos otros. Está demostrado: a las personas nos gusta que nos hagan reír. Por algo será que 4 de los 10 vídeos más vistos en la historia de YouTube son humorísticos. Los 6 restantes son vídeos musicales, otra fuente de experiencias catárticas e inspiración de incontables piezas publicitarias.
En la era de las redes sociales, participación e implicación son conceptos en boga que desafían las terribles predicciones que hace años condenaban a la humanidad al aislamiento social derivado del abuso de los avances tecnológicos.
Si las marcas aspiran a establecer relaciones duraderas con sus clientes, deben añadir un toque de humor a su comunicación para poder nadar a contracorriente de las tendencias pesimistas del mercado; deben crear espíritu de comunidad, para construir una identidad a la que sentirse afín; deben, en definitiva, transmitir y crear emociones. Y nada más legítimo que hacerlo a través de la red de redes, lanzadera interactiva de nuevas formas de comunicación creadas por las personas para las personas.
Si deseas conocer algunos casos en los que despertar una sonrisa en el cliente nos ha funcionado, echa un vistazo:
- Campaña Infonomía, premio Sol 2006 de Marketing Directo.
- Campaña Nos Movemos.
- Viral para la campaña Retos 2030.

¿A QUIÉN NO LE GUSTA REÍR?
En la región prefrontal de la corteza cerebral, allí donde se halla el potencial para la creatividad o la iniciativa, surge el mecanismo de la risa. Freud la catalogó como una vía de liberación de energías negativas. Al reír, el cerebro segrega endorfinas, hormonas responsables del bienestar que alivian el dolor y refuerzan el sistema inmunológico.
El ser humano comienza a reír entorno a los 4 meses de edad. Hasta los 6 años, un niño sonreirá o reirá unas 200-400 veces al día; un adulto, entre 15 y 100 solamente. El bebé ríe para establecer una conexión emocional con la madre. No solemos reír cuando estamos solos sino en compañía de otros, y eso se debe a que la risa no es una manifestación de la diversión, sino un reforzador de las relaciones sociales entre las personas. Se trata, pues, de una herramienta básica de comunicación entre los miembros de un grupo.
¿No es lógico pensar que los mensajes publicitarios busquen provocar en su target el efecto catártico de la risa?
Hacer reír es una forma básica de implicación. E implicar es el objetivo, o debería ser, de todas aquellas marcas que deseen establecer un vínculo real con su público objetivo.
Detrás de muchos de los premios de los festivales publicitarios, detrás de los mejores virales y de los vídeos más visitados de YouTube, detrás de los flashmobs con más éxito de convocatoria, detrás de los grupos creados en Facebook se encuentra un denominador común: el humor como motor impulsor de ideas que conectan con las personas.

AGENCIA CONSULTORA DE MARKETING
En Marketingcom, agencia consultora de Marketing Relacional e Interactivo, nos gusta conocer a nuestros clientes.

Nuestros Servicios de Marketing:


CONTACTE CON NOSOTROS

BCN   Josep Alet   + 34 93 363 77 50
            josep.alet@marketingcom.com

MAD   Nieves Sarasúa  + 34 91 781 17 46
           nieves.sarasua@marketingcom.com



  
   
  
© MARKETINGCOM 2012 - Barcelona Madrid Lisboa - ISO 9001:2000 - Aviso legal